Última actualización: 14/04/2020

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Bienvenido a ReviewBox. ¿Has tenido sensaciones de ardor en el pecho o la garganta? Se dan cuando los ácidos gástricos viajan de regreso hacia el esófago. Este proceso se conoce como reflujo. Un antiácido es la solución ideal para estos padecimientos.

Este malestar es bastante recurrente en nuestro país debido a los hábitos alimenticios del mexicano promedio, pues nuestra gastronomía es tan variada y condimentada que puede generarnos molestias después del último bocado. Otras causas incluyen el embarazo, sobrepeso y el consumo de tabaco.

La recomendación ideal es siempre consultar a un médico. No obstante, cuando el padecimiento se presenta de manera esporádica, se puede hacer uso de medicamentos de venta libre. En ReviewBox.com.mx te daremos toda la información que necesitas para elegir el antiácido que se adapte mejor a tus necesidades.




Lo más importante

  • Un antiácido es un medicamento de libre venta que ayuda a disminuir los niveles de acidez estomacal. Su principal ventaja es la acción rápida y resultados a corto plazo, por lo que es una opción ideal para atender molestias menores o esporádicas.
  • Dentro de los antiácidos, como de muchos otros medicamentos, es importante distinguir los genéricos de los de patente. Debido a que ambos cumplen con estándares estrictos de calidad y seguridad, sus diferencias recaen en detalles menores.
  • Elegir un medicamento de libre venta puede ser una tarea compleja. Si buscas un antiácido, no te olvides de considerar factores como la intensidad del padecimiento, el tipo de medicamento, el tipo de antiácido y la presentación.

Los mejores antiácidos en el mercado: nuestra selección

El antiácido ideal para la gastritis

Este auxiliar en el tratamiento de gastritis contiene magaldrato y dimeticona. No contiene sodio ni azúcar para evitar cualquier irritación. Además, su fórmula evita los síntomas de flatulencia derivados de la acidez estomacal.

Esta marca ofrece su producto en diferentes presentaciones, siendo el gel uno de los más accesibles y cómodos para consumir. Se recomienda tomar 1-2 cucharadas de 10 ml después de cada alimento y antes de acostarse.

El antiácido clásico por excelencia

Este producto es el antiácido por excelencia. Este subsalicilato de bismuto de administración oral con sabor a fresa es de uso versátil, pues atiende los malestares causados por acidez, indigestión y diarrea sin causar estreñimiento.

A diferencia de la presentación original, este cuenta con el doble de activos que ayudan a cubrir la capa de mucosa del estómago en menor tiempo. La dosis recomendada para adultos es de 30 ml, la capacidad de dos cucharadas o una muestra de los clásicos vasitos para jarabe.

El antiácido más económico del mercado

La fórmula de Melox Plus se compone de hidróxido de aluminio, hidróxido de magnesio y dimeticona. Este es un antiácido de primera necesidad, pues es eficaz en el alivio de malestares causados por reflujo. Se encuentra en presentaciones de 60 ml, 120 ml y 360 ml.

Una de sus ofertas de valor se centra en la diversidad de sabores, pues se puede encontrar la fórmula con saborizante de lima-limón, cereza y menta. La recomendación de uso es de 1 o 2 cucharadas tres veces al día.

Guía de compras: Lo que necesitas saber sobre los antiácidos

Los medicamentos de venta libre pueden generar dudas respecto a cuál es la mejor opción de acuerdo a los padecimientos. Dado que solemos consumir estos fármacos antes de consultar a un especialista, hay ciertos aspectos que debemos tener en mente al medicarnos. Aquí te presentamos algunos de ellos.

Consume estos productos con precaución y siguiendo las indicaciones de uso. (Foto: puhhha / 123rf)

¿Qué es un antiácido y qué ventajas tiene?

Los antiácidos son medicamentos de primera mano que reducen los niveles de acidez estomacal y sus eventuales padecimientos, como el reflujo y la sensación de dolor en estómago y garganta. Se les encuentra en presentaciones de tableta masticable, disolventes y líquidos.

La principal ventaja de los antiácidos, como de los medicamentos de venta libre en general, es que ofrecen una solución rápida a corto plazo. No obstante, cuando el padecimiento es más severo o duradero es importante acudir a un médico para obtener soluciones más adecuadas.

Ventajas
  • Medicamentos de venta sin receta
  • Alivio rápido de molestias
  • Bajo costo
  • Disponible en cualquier farmacia
  • Diversidad de presentaciones
Desventajas
  • Efectos secundarios dependiendo del componente
  • Solución a corto plazo
  • Únicamente alivia afecciones leves
  • Uso excesivo puede derivar en nuevos padecimientos

Antiácido de patente o genérico - ¿A qué debes prestar atención?

La disyuntiva de comprar medicamentos de patente o genéricos es una constante cuando visitamos nuestra farmacia de preferencia. Cada producto ofrece diferentes características y beneficios, por lo que te presentamos algunas propiedades de cada variable.

Patente. Un medicamento de patente es aquel que es atribuido legalmente a un laboratorio particular gracias a su ardua labor de investigación. En el mercado se presentan con nombres de marca que los distinguen de otros productos similares.

Genérico. Como el nombre lo indica, es aquel medicamento que presenta todas las características cualitativas y cuantitativas que un medicamento original. Son todos aquellos que se distribuyen con el nombre del activo que lo compone y cuya marca suele ser la misma que el lugar de distribución, ya sea farmacia o tienda de autoservicio.

Patente Genérico
Nombre Comercial o de marca Principio activo
Precio Medio y alto Bajo
Estudios de investigación No
Riesgo de falsificación Bajo Medio

¿Hay otros tipos de antiácido?

A la par de las categorías anteriores, es importante reconocer los diferentes tipos de antiácido, pues algunas variantes actúan de manera distinta a como hacen los antiácidos de uso cotidiano. Además de los ya mencionados, hay dos tipos de fármacos de libre venta que tratan este tipo de padecimientos.

En primer lugar se encuentran los bloqueadores H2, los cuales reducen la cantidad de ácido que produce el estómago. A diferencia de los antiácidos comunes, estos ofrecen beneficios a mediano plazo. Los efectos son duraderos, aunque suelen hacerse sentir un poco después.

La segunda alternativa se conoce como inhibidor de la bomba de protones (IBP), la cual reduce la cantidad de ácido producida en todo el cuerpo. Se le puede considerar como última opción, pues sus efectos no son inmediatos. No obstante, el beneficio es más duradero y es una alternativa viable para quienes sufren de acidez crónica.

¿Cuánto cuestan los antiácidos?

Como se menciona en apartados anteriores, el precio suele variar dependiendo de si se trata de un medicamento de patente o uno genérico. Por lo general, los antiácidos genéricos suelen oscilar entre 20 y 80 MXN dependiendo del principio activo y la presentación del mismo.

Por su parte, los fármacos de patente contra el reflujo de uso común pueden llegar a costar entre 30 y 170 MXN. El precio suele estar en función de la cantidad de activos que incluyen, así como las presentaciones y el origen del laboratorio que los patenta.

¿Dónde comprar antiacídos?

Siendo uno de los medicamentos de mayor consumo, los antiácidos estarán disponibles para ti en cualquier farmacia: Similares, Farmatodo, Guadalajara y Del Carmen son algunas de las opciones más comunes. También puedes probar en tiendas de conveniencia y de autoservicio que cuenten con artículos farmacéuticos.

Afortunadamente, existen diversas alternativas para obtener antiácidos a domicilio. Farmacias del Ahorro, San Pablo y Medina son algunos ejemplos de sucursales que realizan envíos de manera gratuita. Si prefieres realizar comprar en línea, plataformas como Amazon tienen una línea de medicamentos a tu disposición.

Criterios de compra

Los productos de primera necesidad suelen tener ligeras variaciones de marca en marca. Por eso, es importante que como comprador mantengas una visión amplia de lo que deseas obtener y bajo qué costo. Aquí te damos una guía breve de criterios para considerar cuando vayas a adquirir un antiácido de uso común.

Intensidad del padecimiento

Se dice que nadie conoce su cuerpo como uno mismo. Con el tiempo, aprendemos a reconocer malestares que pueden volverse habituales en nuestro organismo. No obstante, es de suma importancia aprender a diferenciar entre afecciones.

Leve o esporádico. Si la acidez es producto de una ingesta poco habitual de irritantes, el antiácido de venta libre es la opción indicada. Ya que se trata de una anomalía en el flujo del ácido estomacal, bastaría con unas cuantas dosis para mitigar el malestar, siempre con responsabilidad.

Fuerte o constante. Cuando la acidez se vuelve un problema con el que hay que lidiar de manera constante, lo recomendable es siempre acudir a un especialista para recibir orientación. Los problemas que parecerían simples pueden derivar en enfermedades mucho más severas.

Edad de quien lo consume

El reflujo y exceso de acidez en el cuerpo son padecimientos que pueden ocurrirle a cualquiera. No obstante, como en todo producto farmacológico, es fundamental tener en consideración la edad de la persona que consumirá el producto.

Niños menores de 12 años. Algunos doctores prohíben categóricamente el uso de antiácidos, sobre todo aquellos que contengan subsalicilato de bismuto. En su lugar, proponen algunas soluciones sin medicación relacionadas con dieta restringida y ejercicios de postura.

Adolescentes mayores de 12 años y adultos. El consumo para personas mayores de 12 años se estabiliza y suele ser indicarse en las especificaciones de cada medicamento. De cualquier forma, es responsabilidad de cada persona informarse adecuadamente antes de ingerir antiácidos.

Presentación

No está por demás pensar en tu comodidad como consumidor al momento de ingerir medicamentos. La industria farmacéutica ha procurado brindar al público diferentes opciones con las que puedan sentirse más cómodos. Los antiácidos suelen venir en tres presentaciones:

Disolvente. El clásico polvo para disolver en agua. Esta es una gran opción para quienes son sensibles a los sabores fuertes de los jarabes o tienen dificultades para tragar pastillas. Algunos también aprovechan la efervescencia para brindar alivio al estómago.

Líquido. Una opción eficaz y de gustos divididos entre los consumidores. Debido a los sabores fuertes que desde la infancia se quedan impregnados en nuestra memoria gustativa, muchos rechazan los jarabes o geles. No obstante, es ideal para ofrecer alivio inmediato a la garganta y esófago.

Tableta. Quizá la presentación más común, las tabletas pueden variar de tamaño y forma dependiendo de la marca y los componentes. Algunas opciones, como Tums, son masticables y de diferentes colores para dar la sensación de familiaridad con los caramelos.

Un antiácido no puede faltar en tu botiquín casero. (Foto: congerdesign / Pixabay)

Origen de la composición

Si bien hasta el momento se ha hablado de antiácidos de origen químico que pueden adquirirse en farmacias sin necesidad de receta médica, existen algunas alternativas naturales que vale la pena mencionar.

Agua con limón y bicarbonato. Un remedio tradicional. Basta con un vaso de agua tibia con jugo de limón y una cucharada de bicarbonato de sodio para tener un remedio casero efectivo. Se recomienda moderar el consumo e intercalarlo con otras soluciones naturales.

Vinagre de manzana. La manzana es una de las frutas más nutritivas que puede haber. Con una sola cucharada de vinagre de sidra de manzana disuelta en agua se puede aliviar el ardor, la presión y la acidez estomacal.

Jugo de papa. El líquido que se puede obtener de este tubérculo es poco, pero bastante valioso. Se recomienda tomar un vaso de jugo de papa por diez días para recuperar la mucosa gástrica, favorecer la digestión y nivelar el pH.

(Foto de imagen destacada: Freestocks.org / Pexels)

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A Angélica le apasionan la moda, la belleza y la salud en general. Es por eso que decidió especializarse en imagen personal y salud. En su tiempo libre suele dedicarse a estudiar más acerca de productos naturistas y ver películas o series.