Última actualización: 10/10/2019

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La mitología griega relata que Zeus capturó a los titanes y los condenó a diferentes penitencias, siendo uno de ellos obligado a sostener a la Tierra sobre sus hombros. ¿El nombre de esta criatura? Atlas. Los compendios extensos de mapas y datos geográficos reciben su nombre en alusión a este pasaje.

Existe una enorme variedad de libros de esta naturaleza cuya oferta de valor recae en los enfoques, así como sus datos específicos y extensión. Para que no se te pase ningún detalle, en este artículo te daremos toda la información que necesitas para elegir un atlas que contemple justo lo que estás buscando.




Lo más importante

  • En un principio, el concepto de atlas se limitaba únicamente a las colecciones ordenadas de mapas geográficos. No obstante, este concepto abarca toda rama del conocimiento que se valga de material gráfico o visual para exponer ideas, teorías y leyes.
  • Existen un sinfín de atlas en función de su formato, público objetivo y disciplina. Como un primer acercamiento, podemos clasificarlos en geográficos y temáticos, siendo esta última categoría la más extensa. La variedad temática, que puede recurrir o no al uso de mapas, abarca ciencias básicas, sociales, humanas y artes.
  • Como con la mayoría de los libros, la clave para elegir correctamente está en centrarse en el contenido. Para tener mayor claridad en las ventajas y ofertas de valor, te recomendamos realizar una distinción entre atlas geográficos, de biología o sociología, así como el formato y público meta.

Los mejores atlas: nuestras recomendaciones

El mejor Atlas mundial

Existen pocas voces autorizadas para hablar sobre el planeta como National Geographic. El Atlas del Mundo (décima edición) que conmemora el aniversario de la empresa compila diversos trabajos de cartografía mundial que te ayudarán a comprender cómo está estructurado el mundo. Aprende de urbanización, migración, comunicaciones, cambio climático, economía mundial y mucho más.

El Atlas que le encantará a tus hijos

Olvídate de los formatos poco prácticos repletos de simbología indescifrable. El Sorprendente Junior Atlas: Planeta Tierra está pensado en los intereses de los más pequeños, pues se convierte en el boleto de salida hacia un viaje por el mundo lleno de aprendizaje y diversión. Con él, los niños podrán tener una experiencia enriquecedora que complementará su educación.

El mejor Atlas para conocer la diversidad cultural

La historia del mundo es también la historia de la humanidad. En El Atlas de la Belleza: Mujeres del Mundo en 500 Retratos se presentan retratos de 500 mujeres de diferentes latitudes con la intención de mostrar la diversidad cultural y étnica de nuestro planeta. Este proyecto de Mihaela Noroc busca mostrar cómo es la vida de las mujeres contemporáneas.

El Atlas esencial para estudiantes de medicina

Este Atlas de Anatomía Humana cuenta con imágenes y láminas estilo Netter que favorecen el uso didáctico con un alto rigor científico. Considerado un libro de consulta de primera necesidad, esta sexta edición incluye imágenes de zonas difíciles de apreciar a simple vista para complementar el conocimiento teórico con referentes visuales.

Guía de compra: Lo que necesitas saber sobre el atlas

La mayoría de nosotros hemos tenido aproximaciones a algún atlas a lo largo de nuestra vida. Por lo general, lo recordamos como ese libro incómodo que no cabía en nuestra mochila. No obstante, y como veremos a continuación, se trata de un texto que todos deberíamos tener en nuestros hogares. Esto es lo que debes saber.

Un atlas puede ser el primer acercamiento de los más pequeños hacia el mundo exterior. (Foto: Cathy Yeulet / 123rf)

¿Qué ventajas ofrece un atlas?

Estos textos con un alto grado de confiabilidad, pues los atlas son textos comprobados científicamente. Además, ofrecen un alto contenido gráfico, pues se nutren de mapas, infografías e ilustraciones. Sin mencionar que su amplitud de temas permite, a su vez, diversificar los públicos meta.

No obstante, el término puede convertirlo en una búsqueda ambigua debido a su polisemia y múltiples ejes temáticos. Los formatos tradicionales de atlas pueden ser difíciles de manejar debido a sus dimensiones amplias. Además, la mayoría de estos textos requieren cierto bagaje cultural para ser comprendidos.

Ventajas
  • Son textos con validez científica
  • Alto contenido visual y gráfico
  • Diversidad de temáticas
  • Se presenta en múltiples formatos
  • Atienden necesidades de públicos diversos
Desventajas
  • El concepto mismo de atlas es muy amplio
  • Los formatos físicos son estorbosos
  • Requieren conocimientos previos
  • Algunos pueden estar desactualizados

Atlas geográficos o temáticos - ¿A qué debes prestar atención?

Para realizar una primera categorización del contenido abordado en un atlas, podemos distinguir aquellos que se centran en los estudios de geografía y los que centran su enfoque en cualquier otra rama del saber. Recordando que el punto de partida de estos textos es la cartografía, esto es lo que debes saber.

Geográficos. Los primeros atlas datan del siglo XVI. En ellos, se constataba la estructura de la Tierra, sus relieves, crestas, valles y océanos. Este tipo de compendios son ideales para realizar un estudio exhaustivo y comparativo de diferentes regiones del planeta. Los más completos incluyen datos demográficos o económicos.

Temáticos. Esta categoría comprende una infinidad de temas: jurídicos, biológicos, anatómicos, botánicos, filosóficos y artísticos. La ventaja de los atlas temáticos es que pueden ser tan específicos como se necesite. Además, la segmentación de información es más libre y dinámica que en el caso de los geográficos.

Geográficos Temáticos
Eje temático Único Diverso
Material gráfico Mapas, esquemas, simbología Ilustraciones, esquemas, infografías
Grado de obsolescencia Medio (se convierten en textos históricos) Bajo (información teórica)
Tipo de segmentación Regiones geográficas, fenómenos etnográficos Rama del conocimiento, especialidad de dicha rama

¿Qué elementos distinguen a un atlas?

Como hemos visto, el atlas es un formato que comenzó recopilando mapas y se convirtió en un almacén de conocimientos generales. Para que no se le confunda con cualquier libro de teoría, es importante destacar los elementos que caracterizan a estos textos, siendo las ilustraciones la característica primordial.

El atlas se vale de material gráfico para exponer su contenido, siendo mapas, esquemas, cuadros sinópticos, fotografías e ilustraciones los más recurrentes.

Estos elementos que mencionamos, cuentan con métricas específicas de escala cuando representan medidas reales, como es el caso de cartografías o modelos del cuerpo humano. Esto les convierte en libros con datos sólidos y fácticos.

A su vez, existe concordancia en los métodos de representación, pues se utiliza la misma simbología a lo largo de todo el compendio. Los atlas sitúan la información en un contexto de espacio y tiempo concreto para favorecer su estudio y comparación. Además, suelen incluir secciones de glosario, fuentes de información y autoría de gráficos.

Atlas o mapas – ¿A qué debes prestar atención?

Entendiendo que los atlas tradicionales se nutren principalmente de mapas, es común pensar que cualquier mapa puede cumplir las funciones de los compendios cartográficos. Lo cierto es que existen diferencias puntuales entre ambos formatos, pues están pensados para atender necesidades distintas.

Existen diversos atlas que incluyen información diversa, científico, educativo o académico

Los atlas geográficos buscan recopilar diferentes mapas para conformar una colección ordenada y que siga los mismos parámetros de simbología y estilo. A su vez, incluyen información diversa relacionada con aspectos de suelo, mar, clima, relieves y etnografía. Los atlas son herramientas científicas de uso educativo o académico.

Por su parte, los mapas cuentan con la ventaja de haber sido adaptados al formato digital con geolocalización desde hace varios años. Su configuración contempla factores relacionados con las comunicaciones y transportes. Un mapa, sobre todo por internet, es una herramienta eficaz de uso cotidiano.

Atlas Mapas
Tipo de información Geografía, etnografía, economía Rutas terrestres, clima, tráfico vehicular
Oferta de valor Referencias científicas Geolocalización instantánea (digital)
Soporte más utilizado Impreso Digital
Presencia de mapas Múltiples mapas Un solo mapa por impresión / aplicación

Criterios de compra

Con la información dada hasta el momento deberías contar con herramientas suficientes para adquirir el producto que estás buscando. Por si las dudas, vamos a profundizar en algunos criterios adicionales que puedes considerar al momento de comprar un atlas. Recuerda que entre más amplia es la oferta más inteligente ha de ser tu compra.

Atlas geográficos

Como hemos mencionado, los primeros ejercicios cartográficos fueron recopilados y agrupados para proveer de una visión general de la Tierra y los elementos que la componen. Sin embargo, los descubrimientos científicos orillaron a la categorización de los atlas geográficos. Revisa cuál de estas variables te conviene más.

Locales. Algunos atlas se han encargado de dar constancia de la historia y evolución de una misma localidad, sobre todo cuando se trata de ciudades longevas o con cambios drásticos a través del tiempo. Si deseas conocer a detalle la estructura de lugares como Londres, Nueva York o la Ciudad de México, esta opción es para ti.

Regionales o nacionales. En estas compilaciones los estudios se extienden a las diferentes regiones territoriales de una nación. Esto facilita conocer a detalle las diferencias cartográficas, climáticas o de flora y fauna presentes en un mismo país. Explora México y otros lugares de alta diversidad geográfica con estos atlas.

Mundiales. La opción indicada cuando buscas conocimientos generales. Recurrir a un atlas mundial te da la posibilidad de localizar y distinguir países, océanos y regiones. A diferencia de los globos terráqueos o mapas mundi, estos atlas sirven como radiografía de las condiciones de la Tierra en un momento específico de la historia.

foco

¿Sabías qué algunas versiones indican que el término Atlas proviene de la cordillera que recorre Túnez, Argelia y Marruecos, y no de la mitología griega?

Atlas de biología

Si ya hemos hablado del planeta, es momento de referirnos a los seres vivos que lo constituyen. La diversidad de la biósfera es sumamente extensa, por lo que ha sido segmentada para facilitar su estudio. Como verás, es importante contar con referentes visuales que ayuden a comprender el todo por sus partes.

Atlas de anatomía. Una de las disciplinas más complejas del saber como es la medicina ha intentado comprender el cuerpo humano desde tiempos muy antiguos. Estos atlas son recursos visuales indispensables para el estudio y comprensión de cada órgano, tejido y sistema.

Atlas de animales. Si quisiéramos hacer una clasificación más específica, podríamos encontrar atlas de mamíferos, aves, peces o reptiles. Lo cierto es que estos compendios recurren a esquemas que documentan el origen y evolución de las especies al tiempo que se les compara entre sí.

Atlas de plantas. Como es la fauna es la flora. Las especies vegetales suelen tener una distinción más compleja que la de los animales debido al parecido entre especies. Por eso, los atlas de plantas se convierten en complementos de utilidad para disciplinas como la herbolaria, agronomía y agricultura.

Atlas de sociología

Las disciplinas referentes al estudio del hombre como ser social también se valen de atlas para ilustrar y ejemplificar algunos de sus fenómenos. Ya sea mediante el uso de mapas o gráficos, pueden ser de amplia utilidad para comprender algunas dinámicas del comportamiento humano.

Lingüística. El estudio del lenguaje es amplio y contempla muchos factores. Un atlas enfocado en esta rama del conocimiento es útil para ilustrar los fenómenos de semántica, pragmática y fonética, los cuales suelen tener alteraciones con base en la geografía y las condiciones sociales.

Grupos sociales. Entiéndase diferentes estudios etnográficos enfocados en grupos indígenas, religiosos o migrantes. Estos atlas ayudan a la comprensión de los asentamientos humanos desde la prehistoria hasta la actualidad, trazando rutas de paso y factores de incidencia en la vida de las personas.

Economía. Una de las ciencias sociales más complejas requiere del uso de material gráfico que respalde las teorías. Estos compendios, además de expandir los alcances de gráficas e infografías, proveen panoramas amplios sobre los fenómenos relacionados con la distribución de recursos.

Formato

En tiempos recientes, se libra una discusión permanente sobre si los formatos físicos son más adecuados que los digitales. Cada uno tiene sus ventajas, empezando por la capacidad de manipular el instrumento. Para que no te quede ninguna duda, estos son algunos de los soportes que puedes encontrarte.

Impreso. Sí, seguramente estás pensando en ese libro enorme que no cabía en tu mochila de la primaria. Lo cierto es que los formatos impresos continúan con cierta reputación de credibilidad que no todos los digitales poseen. Estos atlas son los indicados para búsquedas a fondo y con respaldo científico garantizado.

Digital. Aquí haremos una distinción especial, comprendiendo como digitales aquellos atlas que operan en forma de software. ¿Recuerdas la Encarta? De eso estamos hablando. Este formato es bastante interactivo y fácil de utilizar si no dispones de conexión a internet.

En línea. Ahora bien, aquellos que pueden ser ubicados en la red tienen mayores ventajas en cuestión de navegación, pues permiten ubicar información específica en cuestión de segundos. Por tanto, esta es la opción indicada cuando sabes exactamente lo que estás buscando. ¡Pero ojo con los sitios pirata!

Público meta

Por último, es importante que recuerdes quién hará uso de este texto. Los atlas pueden pasar de ser herramientas de alto valor lúdico a códigos indescifrables si no se cuenta con el adecuado para cada persona. Esto no necesariamente determina su valor científico, sin que se adapta a las necesidades de cada segmento.

Niños. Ahora más que nunca, los más pequeños son también los más visuales. Si consideramos que un atlas puede complementar su educación, este debe tener un alto número de imágenes, cuadros de texto breves y sencillos y simbologías elementales. Algunos, incluso, incluyen complementos didácticos.

Jóvenes estudiantes. En un tono más serio que el anterior, los atlas para estudiantes suelen apegarse a las necesidades del sistema educativo público. Esto los convierte en excelentes complementos de las clases y asesorías. Con ello, los jóvenes podrán asociar el contenido del atlas lo que aprenden en la escuela.

Académicos. Los más completos y extensos. A diferencia de los educativos o de divulgación, estos textos pueden incluir especificaciones y terminologías pensadas en personas con un amplio recorrido en la materia en cuestión. Si necesitas referencias totalmente confiables, esta opción es para ti.

(Fuente de la imagen destacada: Lightfieldstudios/ 123rf.com)

¿Por qué puedes confiar en mí?

Beto es Licenciado en Comunicación especializado en periodismo multimedia y producción sonora. Desde 2012, se ha dedicado a escribir columnas de opinión y sobre futbol, reseñas de discos, ensayos literarios y cuentos cortos. Se considera a sí mismo una persona curiosa, que disfruta de escuchar y conocer música nueva, así como leer y salir a correr.